ENCUENTROS DE LA S.E.H.P.
Crónica de la reunión intermedia de la S.E.H.P.
del 12 de noviembre de 2005
en la Universidad Complutense de Madrid
Las funciones de la Historia de la Psicología en el marco de la convergencia europea
El sábado
día 12 de noviembre se celebró la reunión
intermedia de la Sociedad Española de Historia de la
Psicología. Reunión amable para el reencuentro de viejos
conocidos e intercambio eficaz de pareceres en relación con el
objeto compartido de nuestro trabajo. La reunión
discurrió, como es habitual, en la Facultad de Filosofía
de la Universidad Complutense de Madrid y tuvimos el placer de escuchar
a tres ponentes que cumplieron el cometido asignado con pulcra
meticulosidad, ofreciéndonos un detallado análisis del lugar de la Historia de la psicología en el marco de la convergencia europea, tema programado del encuentro.
Los decanos de las
facultades de Psicología de la Universidad de Valencia y
Autónoma de Madrid (miembros de la Conferencia de Decanos que
trabaja en el diseño de los nuevos proyectos curriculares de
grado y postgrado), los compañeros María Vicenta Mestre y
Juan Manuel Serrano, nos informaron con detalle del estado en que se
encuentra la construcción de los futuros estudios de grado y
postgrado, nos señalaron sus afanes, dignos de nuestro
agradecimiento, en relación a las programadas maestrías
ajustadas al evanescente Espacio Europeo de Educación Superior
(EEES). La revisión de los planes de estudio, al objeto de
definición de este EEES, comienza por el postgrado. Diversas
razones justifican la preferencia por este punto inicial de
aplicación de las reformas. Estas razones apuntan, en
última instancia, a la menor repercusión pública
de las modificaciones, dada la menor regulación actual y el
volumen moderado de los estudios de postgrado, lo que permite por una
parte planificar sin descomponer regulaciones previas, y, por otra
parte, no involucra cuestiones políticas fundamentales, ligadas
a cualquier reforma educativa que afecte a una parte importante de la
población.
Tras las presentaciones
de María Vicenta Mestre y Juan Manuel Serrano pudimos retirarnos
con la seguridad de que nuestros intereses están bien defendidos
en el terreno de la arena política y el debate administrativo,
un frente inmediato en el que hay que hacer por la vigencia e
interés público de una disciplina que puede juzgarse, y a
menudo se juzga, como excesivamente “culturalista”, es
decir, como una materia erudita de difícil ajuste en el perfil
profesional de la psicología que el mercado laboral demanda. Sin
embargo, los cuatro esquemas o perfiles profesionales definidos en
psicología (clínica y de la salud, educación,
trabajo –esta última dividida a su vez en organizaciones y
relaciones humanas e intervención social y comunitaria) dejan
espacio para una disciplina histórica, no solamente
doxográfica, como la Historia de la Psicología. Hacer
valer en términos efectivos la necesidad de inclusión de
la Historia en los estudios de grado y postgrado será labor de
nuestros representantes en la Conferencia de Decanos, en la que
participan 31 universidades más el Colegio Oficial de
Psicólogos.
Sin embargo, este
esfuerzo en defensa de nuestra disciplina no puede considerarse, como
es evidente, un esfuerzo meramente administrativo, como si
dijéramos “ciego”, sino que ha de contar con una
concepción del lugar de la Historia de la Psicología en
la ratio studiorum de nuestros días y, en general, en
la sociedad contemporánea. A estos efectos heurísticos y
polémicos puede estimarse muy valiosa la intervención del
tercer ponente: Juan Bautista Fuentes, que discurrió sobre el
alcance histórico y político, no ya sólo de la
disciplina académica de la Historia de la Psicología
y su posición curricular en el nuevo modelo, sino sobre la
Historia de la psicología misma como saber en las sociedades
contemporáneas y en oposición a un programa
histórico político de raíz positivista que, bajo
la cobertura de la profesionalización especializada concebida en
términos naturalistas positivos, tiende a arrumbar como materias
ornamentales a las disciplinas históricas. Las ideas esbozadas
por Juan B. Fuentes pueden ser y, sin duda, serán armas
potentes, manejadas por nuestros representantes en la instancias de
negociación y composición de los nuevos curricula,
capaces de servir a la defensa de la presencia de la Historia de la
Psicología en la formación de las nuevas generaciones de
psicólogos que nuestra sociedad precisa. A este respecto
resultó del mayor interés la propuesta de estudios de
Historia de la Psicología en el postgrado, concebidos como
interfacultativos e interuniversitarios, de suerte que no
excluirían la Historia de otras ciencias humanas y saberes
antropológicos.
La reunión
intermedia terminó señalando al nuevo encuentro
programado para el mes de Abril del año próximo. En
efecto, el XIX Simposium de la Sociedad Española de Historia de
la Psicología nos reunirá entre los días 27 y 29
de Abril en Miraflores de la Sierra, donde podremos revisar las
cuestiones abiertas en el encuentro objeto de esta reseña y, sin
duda, una gran cantidad de otras cuestiones fundamentales para el
desenvolvimiento de la psicología española en general, y
de su historia en particular.
Fernando Muñoz
Universidad Complutense de Madrid